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kiss me again, rekiss me and kiss me”
Green Eyes, Nick Cave

El demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.

Tres libros son publicados en Copenhague el 16 de octubre de 1843: Temor y temblor, La repetición y Tres discursos edificantes. Los tres escritos por tres autores diferentes que en realidad son uno sólo: Johannes de Silentio, Constantino Constaninus y Søren Kierkegaard, los dos primeros son alias del tercero. Los tres libros son impresos en la misma imprenta: Bianco de Luno; Temor y temblor y La repetición salen a la venta en la librería C.A. Reitzels especialista, en la época, en libros de ficción, mientras que Tres discursos edificantes en PG Philipsen dedicada, principalmente, a publicar libros científicos y religiosos. ¿Por qué Kierkegaard publica tres libros en simultaneidad un 16 de octubre de 1843?

El demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.

Una noche, sentado en una larga mesa del Cosmos, tuve la fortuna de tener a Carlos Gómez a mi lado; yo le decía: “la fe es ritmo”, él, a manera de respuesta, me contó que una vez trabajando para un proyecto en el amazonas, tuvo que esperar un muy largo rato frente al río, a lo que pensó: “he estado aquí tanto tiempo que he visto pasar dos veces la misma gota de agua”; me pareció una buena manera de ir más allá del enunciado de Heráclito: uno puede cruzar dos veces el mismo río, sólo hay que esperar el tiempo suficiente. Seguimos conversando: la meditación Sufí de los derviches giradores, La Monte Young, el último concierto de Frank Zappa, pero me quedé pensando: ¿cuánto tiempo habría de pasar para que una gota pase dos veces?

Temor y Temblor termina hablando de la necesidad humana de ir más allá, excepto en el amor y la fe, describe cómo Cratilo, discípulo de Heráclito, movido por el deseo de todo discípulo de ir más allá que su maestro, añade “ni siquiera una vez” a la máxima de Heráclito, “Nadie puede cruzar dos veces el mismo río… ni siquiera una vez”, al ir más allá, contradice el enunciado, renuncia a Heráclito por Parménides, niega el movimiento y con ello, niega el tiempo.

Este es el laberinto de Creta. Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro. Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro que Dante imaginó como un toro con cabeza de hombre y en cuya red de piedra se perdieron tantas generaciones(…)

Un enunciado estático que mediante la repetición crea movimiento, crea tiempo, a la vez que devela mundo. Zoom Out. Imagino a Borges anclado a un instante, descubriéndolo por fragmentos, escribiendo “este es el laberinto de Creta”, dándose cuenta al terminar la oración que el instante descrito es más complejo, que hay multitud de variables involucradas, “este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro”, y así, palabra a palabra armar la realidad, descifrar el instante, crimen del que jamás conocemos la totalidad de los hechos. Imagino a Borges anclado a un instante, imposibilitado en atender el tiempo del mundo, el tiempo de Bergson, el tiempo real. Imagino a Borges anclado a un instante estático que se mueve en el lenguaje, pero no en el tiempo. Imagino el segundo avistamiento de la gota que Carlos Gómez vio dos veces, la segunda visión fue, como el laberinto de Creta, producto del análisis del instante, tal vez Carlos Gómez sigue en el amazonas, descifrando el instante en que vio la gota pasar, y la noche que platicamos en el Cosmos es una intrincada parte de ese instante, producto de un extremadamente complejo análisis. Zenón y su flecha. Parménides tenían razón: El tiempo no existe.

El demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.

La repetición inicia sabiendo el final de Temor y temblor, en las primeras líneas Constantino Constatinus escribe como Diógenes, con tan sólo caminar, demostró a los Eleátas que el movimiento sí existe. Confiemos en Kierkegaard, en que los dos libros fueron escritos por autores diferentes, entonces ¿Cómo pudo saber Constantino el final de Temor y temblor si fue publicado en simultaneidad con La repetición? Aún caminando Diógenes se equivoca, el tiempo no existe. La repetición no sólo comenta el final de Temor y temblor, en la última carta que aparece en el libro, la que Constantino dirige a nosotros, sus verdaderos lectores, resuelve el dilema de Abraham, al escribir brevemente, lo que desarrolla en Temor y temblor:

Finalmente, habría comprendido con temor y temblor, pero también con fe y confianza lo que había hecho desde el principio y lo que, consiguientemente, estaba obligado a hacer en el futuro, por más que este deber le enfrentara a las cosas más extrañas.

La historia de Abraham y la del joven enamorado se acompañan, se comentan la una a la otra; la historia de Abraham sucede en silenciosilentio, como su autor, la del enamorado está llena de ruido. Tanto Temor y temblor como La repetición tratan sobre la pausa ante la posibilidad, el instante de la decisión, son publicadas en simultaneidad porque suceden en simultaneidad, o lo uno o lo otro, una mirada que observa fijamente tus labios esperando respuesta, todo es posible, hasta que deja de serlo.

El demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.

Queda aún un tercer libro publicado el 16 de octubre de 1843, en simultaneidad con Temor y temblor y La repetición: Tres discursos edificantes, el más breve, el más franco, el único firmado por Kierkegaard. Entre 1843 y 1844, Kierkegaard escribió 18 discursos edificantes, publicados de manera simétrica: primero dos, luego tres, luego cuatro, luego dos, luego tres, luego cuatro. Todos tienen un mismo inicio: “Pese que a este pequeño libro (que por algo lleva el título de ‘discursos’ y no el de sermones, porque su autor no tiene autoridad para predicar; ‘discursos edificantes’ y no discursos de edificación, porque el que habla no exige en modo alguno ser maestro)…” Vistos en conjunto, sucede lo que en El laberinto de Creta, una repetición rítmica de un mismo instante, 2-3-4, 2-3-4, que después se desarrolla, primero pensando en cómo ese instante llegará, con alegría y gratitud, a su lector, para después analizar diferentes momentos bíblicos. Todas los libros en los que están publicados los discursos edificantes fueron dedicados a su padre, quien fuera calcetero en esa ciudad, todos menos uno, como lo niños que se llevó el flautista de Hamelin, los Dos discursos edificantes de 1944 carecen de dedicatoria escrita.

El amor ha de cubrir multitud de pecados, es el título de los primeros dos discursos publicados el 16 de octubre de 1843. El amor ha de cubrir multitud de pecados, Kierkegaard repite la frase más de una treintena de veces, de una u otra forma:

  1. El amor ha de cubrir la multitud de los pecados

  2. Cómo cubre el amor la multitud de los pecados

  3. El amor que tiene el poder de hacer el milagro de ocultar la multitud de los pecados

  4. El amor ha de cubrir la multitud de los pecados

  5. El amor que cubre la multitud de los pecados

  6. El amor cubre la multitud de los pecados

  7. El amor que cubre la multitud de los pecados

  8. El amor que cubre la multitud de los pecados

  9. El amor cubre la multitud del pecado

  10. El amor cubre la multitud del pecado

  11. El amor cubre la multitud de los pecados

  12. El amor que cubre la multitud de los pecados

  13. El amor comienza cubriendo la multitud de los pecados

  14. El amor que cubre la multitud de los pecados

  15. El amor que cubre la multitud de los pecados

  16. El amor que cubre la multitud de los pecados

  17. El amor ha de cubrir la multitud de los pecados

  18. Conseguirá realmente el amor cubrir la multitud de los pecados

  19. El amor cubre de ese modo la multitud de los pecados

  20. Es bello y amable que el amor quiera cubrir la multitud de los pecados y cambiar el rumbo del mundo

  21. El amor cubre la multitud de lo s pecados

  22. Bienaventurado el amor, que cubre la multitud de los pecados

  23. El poder del amor para cubrir la multitud de los pecados

  24. El amor cubre la multitud de los pecados

  25. Cubre el amor la multitud de los pecados

  26. El amor cubre la multitud de los pecados

  1. El amor ha de cubrir multitud de pecados

  2. El amor ha de cubrir multitud de pecados

  3. El amor ha de cubrir multitud de pecados

  4. En el mismo corazón en que hay multitud de pecados, puede habitar el amor, y que este amor tiene el poder de cubrir la multitud

  5. Cómo cubre el amor multitud de pecados

  6. Un bienaventurado despertar al amor, el cual cubre multitud de pecados

  7. Aquel que encuentra amor, oculta la multitud de pecados

  8. El amor oculte una multitud de pecados

  9. ¿O acaso el mismo amor que ocultó para un hombre la multitud de pecados no es el mismo amor que oculta para el amor una multitud de pecados?

  10. El día del juicio, el amor vendrá en auxilio de su amor, para expulsar el temor y ocultar la multitud de los pecados.

  11. El amor oculta una multitud de pecados

El amor, singular, cubre multitud de pecados, plural. El amor: el instante; el tiempo: el pecado. La historia es conocida pero escribiré brevemente los hechos para que una vez más sus dos nombres aparezcan juntos: Søren y Regina, y así, confirmar la apuesta de Kierkegaard, sacrificar un amor temporal por uno atemporal.

Se conocen en la primavera de 1837, ella tiene 14, él 24, él la busca, se frecuentan, tres años después, el 8 de septiembre de 1840, mientras ella tocaba el piano, él le declara su amor, pide su mano, se comprometen, pasa menos de un año, él rompe el compromiso a través de una carta, finalmente se encuentran el 11 de octubre de 1841 para terminar definitivamente su relación. Dos semanas más tarde, el 24 de octubre, él se va a Berlín.

Él regresa a Copenhague en marzo de 1843, la ve, se ven, ella está comprometida, ella se casa. Los siguientes doce años ambos habitan la misma ciudad, por lo que la casualidad, la misa dominical y las dimensiones de Copenhague hacen que se encuentren algunas veces, sin embargo nunca hablan; el mayor acercamiento sucede cuando él cumple 39 años, ella camina frente a su casa para regalarle una sonrisa. En 1855, ella tiene que irse de Dinamarca, antes de subirse al barco, ella lo busca y, rompiendo catorce años de silencio le dice: “Dios te bendiga, que cosas buenas vengan en tu camino”. Ella se va, él muere.

Esta es la historia contada por los hechos que se complementa con la ficción, cada palabra escrita por Kierkegaard a lo largo de su vida, cada uno de sus libros publicado con y sin seudónimo, parece un intento por explicar este conjunto de hechos.

Un demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.

Cuando Kierkegaard rompe su compromiso con Regina, ella le regresa el anillo, un anillo con cinco diamantes en línea, que Søren lleva a un joyero para modificar su forma, transforma la línea de diamantes en una cruz, tres diamantes quedan conforme el sentido del anillo y los dos restantes lo intersectan. Todos los biógrafos de Kierkegaard coinciden en que este gesto muestra su compromiso para con Dios, pero, tal vez, Kierkegaard hace esto para señalar un punto en la circunferencia del anillo, marcar un instante.

En rigor, la vida de un ser dura lo que una idea. Como una rueda de carruaje, al rodar, toca la tierra en un solo punto, dura la vida lo que dura una sola idea”

(Radhakrish­man: Indian Philosophy, I, 373).

Aunque parezca compuesto de capítulos que se suceden, de episodios distribuidos a lo largo del tiempo, todo tiempo que pasaron juntos es un mismo instante; el tiempo que arrebata, el tiempo que destroza, el tiempo que consume, es el tiempo de la separación. El amor, para ellos, cubrió multitud de pecados.

El demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.

Meses antes de publicar los tres libros simultáneos, el 5 de mayo de 1943 publica Dos discursos edificantes, los primeros de todos sus discursos edificantes, en su diario escribe que la fecha de publicación y la dedicatoria, son para su padre, escoge publicar sus primeros escritos religiosos el 5 de mayo, día de su nacimiento, como un gesto simbólico que sugiere un renacimiento espiritual. Si en este libro contempló la fecha de publicación como parte del discurso, entonces ¿Por qué publicó tres libros en simultaneidad el 16 de octubre de 1843?¿En qué laberinto se extravió Kierkegaard ese día? No hay ningún natalicio ni defunción en su familia con esa fecha, no hay ninguna entrada en su diario que sugiera algo, ningún evento con Regina, no es el día que nace Goethe o en el que Hegel publica La fenomenología del espíritu; tal vez quiso conmemorar la victoria de la batalla de Svenstrup, última victoria del catolicismo antes de que se estableciera la religión protestante en Dinamarca; o fue un sutil reproche a Regina por haberse casado, publicarlos el mismo día que guillotinaron a María Antonieta con cargos de alta traición; tal vez, como dice en el prólogo de los Dos discursos edificantes, la elección de la fecha es “una florecilla insignificante oculta en el gran bosque, que nadie busca, ni en función de su ornato, ni de su aroma, ni como alimento”, una fecha privada que no compartió con su diario, por ejemplo, el día que por primera vez escuchó el Soneto XVIII de Lousie Labé que pide repetidamente un beso, o el recuerdo de los labios de Regina diciendo "te amo" un sábado lluvioso de octubre; tal vez en todo instante están todos los instantes y no es necesario señalar uno, feliz no cumpleaños, a diferencia del instante de Fausto, tan bello que queremos que se detenga, el instante de Kierkegaard es sólo un instante, es el instante capturado en la fotografía de Blow up, que, al ampliarlo, al expandirlo, descubre un asesinato donde en un principio había sólo dos amantes; multum in parvo; Bruce Lee: “no le temo a aquél que ha practicado diez mil diferentes golpes, sino al que a practicado un sólo golpe diez mil veces”, diez mil golpes en un sólo golpe; multum in parvo; un truco de magia: el mago tiene cinco vasos de vidrio, todos de diferentes tamaños, están acomodados en orden ascendente, cada vaso parece doblar en volumen al anterior; el vaso más pequeño está lleno de leche, el resto están vacíos; pasa la leche del vaso más pequeño al vaso que le sigue en tamaño, y aunque el volumen del vaso en el que se vierte la leche es el doble que el del que vierte, la leche se expande y llena el vaso; el mago vuelve a verter la leche del segundo al tercer vaso, y nuevamente, aunque el tercer vaso dobla en volumen al segundo, éste se vuelve a llenar. Pasa lo mismo al verter la leche del tercer al cuarto vaso y del cuarto al quinto; el vaso más grande, cinco veces más grande que el primero, se ha llenado con la leche del primero. Un vaso que se volvió muchos vasos, la multiplicación de la leche, un vaso que se expande.

El demonio de Tasmania al interior de un cuarto iluminado con estrobos.